Acción sencilla para conseguir comida.

Acción sencilla para conseguir comida.
Jesús Acevedo.
2008.


Ingredientes:
Bueno, no hacen falta.

Duración:
El tiempo que tardas en llegar hasta el asador de pollos más cercano a tu casa y volver. Esta duración puede verse incrementada si se ha producido previamente un exceso de demanda y hay que esperar en el establecimiento a que los pollos terminen de asarse.

Preparación:

1. Esperar la llegada del domingo. No se recomienda realizar esta receta ningún otro día de la semana, en todo caso, cabría aceptar un festivo.

2. Sentir, a eso de las dos o las tres de la tarde, a la vez que hace aparición el hambre, cierto tipo de pereza y escasa predisposición para cocinar. No necesitamos justificarnos, pero también podría suceder que seamos presas del cansancio por haber trabajado con intensidad durante la semana, que tengamos la cocina en obras, que nos hayamos acostado tarde y tras una abundante ingesta de bebidas alcohólicas, o que se haya acabado el gas. Para disfrutar plenamente de esta receta es muy importante no tener ganas de cocinar o, en su defecto, que las circunstancias nos impidan hacerlo. No es recomendable que realice esta receta si no se cumplen estas condiciones.

3. Ha de disponer de un asador de pollos en las proximidades de su casa. Diríjase a él. Una variación de esta receta consiste en convencer a otra persona para que vaya ella. En ese caso, usted renuncia a la parte de la receta que incluye un paseo y la posibilidad más que probable de hacer una cola que reúne, normalmente, a personas de muy variada procedencia; también al instante en que se puede reconocer en el aire el primer rastro de olor a pollo asado y la sensación de incremento progresivo de este estímulo en su olfato hasta llegar al asador. Renuncia también, en muchos casos, a las altas temperaturas que un, casi siempre, insuficiente sistema de refrigeración permite en el interior del establecimiento. Es de agradecer en invierno pero incomoda en verano.

4. Pedir el pollo.

5. Regresar a casa.

6. Servir acompañado de guarnición. Son recomendables, por lo fácil que resulta encontrarlo también en el asador (ya sabes, se trata de no cocinar), patatas fritas y pimientos verdes fritos.