Acción con hambre para cinco No-comensales (y dos invitados).

Acción con hambre para cinco no-comensales (y dos invitados).

Victor Bonet.



Esta acción debe ser realizada en un escenario sobrio, iluminado cenitalmente, exento de cualquier contaminación sonora y con una acústica reverberante.
Serán necesarios cinco diccionarios de tapa dura, un saco de pienso para cerdos que se colocará a gran altura justo en el eje de la iluminación y dotado de un mecanismo que permita liberar su contenido a modo de goteo continuo.
La duración de esta acción dependerá del azar y del gusto culinario de los participantes. Se podrá realizar con o sin público y está dividida en dos partes

Para la realización de la Acción con Hambre para Cinco No-comensales (y dos invitados) son necesarias cinco personas en ayuno de no menos de un día y no más de tres. Todas ellas deberán acudir vestidas adecuadamente para una no-cena de etiqueta.
La relación entre los no-comensales no debe sobrepasar la de conocidos casuales.

PARTE PRIMERA:

Los cinco no-comensales se colocarán formando un semicírculo reforzado por la luz cenital, y en posición genuflexa y mirando hacia arriba entonarán a coro el siguiente rezo: “Gracias Señor por estos alimentos que no vamos a tomar”.

Una vez realizado este rezo todos retomarán su posición vertical, uno de ellos liberará el mecanismo que permite caer el pienso, abrirán por cualquiera de sus páginas y de modo aleatorio cada uno de los diccionarios que les han sido convenientemente asignados y empezarán a leer en voz alta, estertórea y marcados por la cadencia del sonido del pienso golpeando el suelo, cada una de las entradas que aparecen de forma correlativa, página por página, hoja por hoja, hasta encontrar una cuya definición sea la de algo comestible, localizable en los mercados y apetecible por el no-comensal que la ha leído. A partir de este momento el no-comensal podrá cerrar los ojos o mantenerlos abiertos y recrearse en el alimento elegido, sin dejar de nombrarlo a viva voz, respetando la cadencia determinada por el conjunto mientras sus compañeros casuales siguen su labor prospectiva.

Ésto será así siempre que otro no-comensal no manifieste su disconformidad con el alimento elegido diciendo “NO”, haciéndose notar por encima de los demás. Este rechazo al alimento propuesto deberá verbalizarse antes de que sea nombrado cinco veces. Transcurrido este período se dará como aceptado por los participantes.
Después de un tiempo de búsqueda infructuosa no inferior a diez minutos, los no-comensales podrán leer solamente aquellas entradas que por cualquier motivo les resulten atractivas, siendo un mínimo de cinco por página, sin por ello perder el orden en el que vienen determinadas.

La primera parte de la acción concluirá cuando todos los no-comensales hayan encontrado su ingrediente y después de haberlos coreado al unísono al menos durante cinco veces y hasta que el último en hallarlo lo determine diciendo “HAY MENÚ”.

PARTE SEGUNDA:

Con los alimentos seleccionados se elaborará un menú que será servido a una hora conveniente, sobre una mesa con mantel, dos sillas, cubiertos, velas y demás elementos que constituyan la presentación de una cena de gala. Dicha escenificación se realizará en la vía pública, a ser posible en la plaza principal de la localidad donde se realice.
Una vez presentada la cena se invitará a una pareja casual a que la deguste mientras los no-comensales, todavía en ayunas, sirven y observan.